
El fútbol es pasional y es por eso que nos calentamos cuando no ganamos, pero sólo basta que ganemos dos partidos para que nuestro animo cambie radicalmente.Recordemos la eliminatoria anterior a duras penas quedamos quinto y luego con lo justo eliminamos a la selección de Costa Rica y nos metimos en el mundial.
Y ya en el mundial, fuimos avanzando con un juego de equipo, de grupo unido, sorprendiendo a propios y extraños...pero que habría pasado si el morocho africano en lugar de estrellar el balón en el travesaño del arco de Muslera hubiese convertido el penal...mejor lo dejamos ahí.
Así que disfrutemos que estamos cuarto, y pongamos buena onda para que el maestro Tabáres y sus jugadores logren el nivel que tantas alegrías nos dieron y que por sobre todas las cosas siga este proyecto para que surjan buenos jugadores a nivel selección.